lunes, 16 de junio de 2014

Antiguos vehículos

La historia del automóvil empieza con los vehículos autopropulsados por vapor del siglo XVIII. En 1885 se crea el primer vehículo automóvil por motor de combustión interna con gasolina patentado por Karl Benz.



En 1908, Henry Ford comenzó a producir automóviles en una cadena de montaje, sistema totalmente innovador que le permitió alcanzar cifras de fabricación hasta entonces impensables. Con ello fabricó el Ford modelo 

En 1888, Bertha Benz viajó 80 km desde Mannheim hasta Pforzheim (Alemania) para demostrar el potencial del invento de su marido.

Las ruedas de un vehículo

Las ruedas del coche están compuestas por:

-El neumático: es una goma negra que se hincha y presenta un dibujo para poder adherirse a las superficies. Debe cambiarse cuando presenta mucho desgaste.
 
-La llanta: es la pieza metálica que sujeta el neumático. Son buenas y caras, y están cromadas o plateadas.
 
-El tapacubos: es una opción más barata que usar llantas buenas, y consiste en una llanta negra cutre que se puede tapar con una pieza de plástico para disimular
 
 
Los neumáticos pueden tener distintas medidas, y es importante que coincidan para que encaje con la llanta. Estas son en ancho, el perfil, el radio y una letra que describe la velocidad que puede soportar. Un ejemplo es 205 55 R16 W

Tipos de consumo

Existen tres tipos de consumo dependiendo de el tipo de conducción:

-Consumo urbano (conducción por ciudad): 8L/100Km
-Consumo extraurbano (conducción por carretera): 4-5L/100Km
-Consumo mixto: 6L/100Km

El consumo urbano es mayor puesto que en ciudad se pone el coche en movimiento y se frena muchas más veces (semáforos, cruces, pasos de cebra...) por lo que existe una gran pérdida de energía.

Transmisión y caja de cambios

Para transmitir el movimiento del cigüeñal a las ruedas del coche, es necesario el sistema de transmisión. Este puede ser de dos tipos:

-Por correa: se puede llegar a degradar y romper.
-Por cadenaes como la cadena de una bici y es más difícil que se rompa.

Pero el movimiento del cigüeñal no se transmite directamente a las ruedas, antes tiene que pasar la caja de cambios para adaptarse a la marcha que llevemos

Cuando pisamos el embrague separamos los engranajes del motor, por eso aunque esté el coche arrancado no se mueven las ruedas. De esta forma se puede cambiar de marcha, y después se debe soltar el embrague de forma suave para que los engranajes vuelvan a encajar.

La caja de cambios es un elemento mecánico que transforma el par motor y las revoluciones desarrolladas por el motor para adaptar la fuerza a las condiciones de conducción sobre el terreno. Existen distintos de cajas de cambio:


- Manuales: necesitan la intervención del conductor para embragar y cambiar de marcha.


- Automáticas: no precisan de la intervención del conductor, salvo para seleccionar si desea ir hacia delante o hacia detrás. Los vehículos con caja de cambios automática no poseen embrague convencional.


- Manuales pilotadas: son cajas de cambio que funcionan como una manual, pero el embrague y el cambio de marchas es realizado al accionar unas levas en el volante o con un toque hacia arriba o hacia abajo en la palanca de cambios.

Rolls Royce, ficha técnica

Motor
Tipo de motor: 
Cilindros: 12
Válvulas: 48
Alimentación: Inyección directa
Potencia: 624 CV a 5.600 rpm 
Par máx: 800 Nm a 1.500-5.500 rpm
Combustible: Súper sin plomo

Rendimiento
Velocidad máxima: 250 km/h
Aceleración 0-100 km/h: 4,6 s

Consumo de combustible
Ciudad: 21,2 l/100 km 
Carretera: 9,8 l/100 km 
Consumo combinado: 14,0 l/100 km 
Emisiones de CO2: 327 g/km

¿Por qué es importante el aceite en el motor?

Disminuir el rozamiento:
El aceite lubrica las piezas con una película que suprime el contacto entre metales de las piezas en movimiento, lo que disminuye el consumo de energía.
Enfriar:
El aceite, al disminuir eficazmente el calor producido por el rozamiento, enfría los componentes del motor evitando que se fundan.
Mantener la limpieza:
El aceite pone en suspensión las impurezas, el polvo, los residuos de combustión y las partículas de desgaste que posteriormente se depositan en el filtro. De esta forma, mantiene el motor limpio y evita la acumulación de suciedad que puede llegar a gripar el motor.
Proteger contra la corrosión:
El aceite protege las superficies internas del motor contra la corrosión provocada por el agua y los ácidos procedentes de la combustión.


Por lo tanto es importante tener controlado el nivel de aceite en el motor. Para ello existe una varilla en el depósito con dos marcas que muestra el nivel mínimo y el máximo de aceite entre los cuales debe situarse la mancha del aceite. También hay que tener en cuenta que con el tiempo el aceite puede quemarse y degradarse por lo que habría que sustituirlo en una media de 15.000 Km.